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Para este artículo, hemos entrevistado a médicos y pacientes para conocer su experiencia con ImuPro y las conclusiones a las que llegaron tras su uso. Hemos tenido la oportunidad de reflexionar con ellos sobre la importancia de este examen.

¿Qué es ImuPro?

Las alergias alimentarias IgG son aquellas que se desarrollan en un periodo de tiempo que va desde 3 horas hasta 3 días tras consumir un alimento desencadenante; generan un desorden inflamatorio producto de una reacción descontrolada del sistema inmune; y no suelen ser de conocimiento de quienes las padecen por su reacción retardada. Es por esta razón que reconocer los alimentos que desencadenan los síntomas de una alergia IgG puede ser complicado. Sin embargo, ahora es posible hacerlo por medio de ImuPro, un análisis nutricional individual y guía personalizada respaldada por el laboratorio alemán R-Biopharm AG.

ImuPro es un examen que combina un análisis de sangre confiable para las alergias alimentarias IgG, o hipersensibilidades alimenticias, con una guía nutricional única post-análisis. Se prueban proteínas de hasta 270 alimentos. Junto con los resultados de la prueba, el paciente recibe un concepto nutricional individual en el que se aconseja dejar los alimentos que son posibles desencadenantes y re introducirlos poco a poco para identificar cuáles son los que están causando los síntomas retardados. De esta manera, se pueden reducir e incluso eliminar los procesos inflamatorios que desencadenan las enfermedades que aquejan al paciente producto de la alergia alimentaria IgG (hinchazón, Síndrome del Intestino Irritable, migraña, dermatitis atópica, entre otras). Los resultados se envian y analizan en Alemania, por lo cual, tardan de 3 a 4 semanas e incluyen el informe de los posibles alimentos desencadenantes, una guía nutricional y un recetario personalizado.

Los entrevistados fueron el doctor Felipe Torres, médico cirujano especialista en Medicina de Regeneración Celular y director científico de Cell Regeneration Medicine; la doctora Ana María Betancur, médica cirujana y health coach del Funtional Medicine Coaching Academy; y dos pacientes, Max Oldman y Katherine Porto, una pareja de esposos apasionados por el buen vivir y  la vida saludable. Ellos nos han brindado su tiempo con el fin de reflexionar sobre la utilidad e importancia del examen ImuPro para la salud y bienestar de las personas en el mundo de hoy. A continuación, presentaremos los testimonios de quienes han visto vidas y cuerpos transformarse gracias a la interiorización de la información brindada y de su experiencia con ImuPro.

Primeros acercamientos: ¿Cómo llegaron a ImuPro?

La Dr. Ana María Betancur cuenta que su experiencia con ImuPro comenzó gracias a que en su formación de medicinan funcional le hablaron de la prueba IgG para sensibilidad a alimentos y en el 2018 decidió probarla con ella misma: “El primer test de ImuPro que hice fue conmigo. Empecé a tener un acné tremendo en la piel. Yo siempre he comido bien, no entendía qué pasaba. Las lesiones eran muy inflamatorias. Me había hecho tópicamente muchas cosas que no funcionaron del todo. En la prueba salí reactiva al huevo y los lácteos, los suspendí y mi piel y estreñimiento mejoraron. Por eso, empecé a recomendarlo a los pacientes”.

Por otro lado, Katherine Porto, actriz colombiana, nos cuenta que un gastroenterólogo de confianza ya le había recomendado consumir menos gluten, alimento que en su prueba ImuPro apareció como desencadenante de síntomas: “Llevaba mucho tiempo con el estómago inflamado. Comía y me inflamaba. Estaba todo el tiempo así y ya era molesto. La recomendación de dejar el gluten coincide con que me hago el examen y la alergia más alta que tengo es definitivamente al gluten y a todos los alimentos que lo contengan. Cuando recibí la prueba y lo vi con mis propios ojos pensé: “ya no es solo que el doctor lo cree, sino que en la prueba está demostrado. Fue divino porque me dije: ahora sí voy a hacer el cambio y lo hice. Todos los días comía pan de centeno o pan de 7 granos y yo pensaba que eran alimentos super healthy. ¡Resulta me estaban haciendo daño!”. (Acá puedes leer sobre la Sensibilidad al gluten no celíaca y las alergias alimentarias IgG)

El caso de Max, el esposo de Katherine, fue más extremo. Se hicieron la prueba juntos y pensaban que el resultado de Katherine iba a salir con más posibles alimentos desencadenantes, pues Max era quien acostumbraba a comer de todo sin preocuparse. Él también nos contó su primera experiencia con ImuPro: “Me crié en una familia muy amorosa donde una constante fue ir a restaurantes y pedir domicilios. Me acostumbré desde una temprana edad a comer en la calle y satisfacer necesidades y gustos a partir de la comida. Si bien siempre fui de contextura delgada, llegué a pesar 100kg. Comer ha sido uno de mis grandes placeres de la vida. Antes de hacerme la prueba comía mucha azúcar y compré una máquina yogur para comerlo permanentemente. Mi hábito era: como lo que se me da la gana. No había manera de oír a mi cuerpo por estar tan metido en eso. Lo primero que salió en la prueba fue la carne y los lácteos de vaca. Yo ya venía haciéndome a la idea, pues estaba consumiendo tantos lácteos que ya sentía que estaba llegando al final del exceso. Lo segundo, fue la piña que también llevaba comiendo todos los días de mi vida desde niño. Me hizo sentido. Sentí que el estudio tenía tanto la razón y, de fondo, su por qué tan claro que no lo cuestioné y fui conciente que no debia consumirlos.”

La Dr. Betancur nos cuenta que las sintomatologías más comunes, con las que han llegado los pacientes que se han realizado la prueba exitosamente, están asociadas a una inflamación crónica: “Pienso en la inflamación crónica como si fuera un incendio que genera síntomas: para apagarlos hay que encontrar la fuente de inflamación en el paciente. Hay que examinar si es un paciente con tendencia a generar inflamación articular, síntomas en la piel, sobrepeso, una enfermedad autoinmune, alergias, rinitis, conjuntivitis, etc. Las quejas de los pacientes casi siempre están basadas en un terreno inflamatorio. Por esto es tan importante no “echarle más leña al fuego”, es decir, retirar cualquier causa de inflamación. Puedes tener una infección o estrés, pero si no corriges tu alimentación, cualquier intervención adicional que hagamos no va a mejorarte. Por esto, nuestra primera intervención en el consultorio es mejorar la alimentación: evitar el azúcar, los productos refinados y alejar al paciente de las fuentes inflamatorias en la alimentación. Cuando eliminamos lo más obvio y siguen los síntomas, terminamos sugiriendo al paciente el test de ImuPro. Es difícil sospechar de alimentos que usualmente son catalogados como sanos y hay gente que hace reacción alérgica IgG a estos alimentos desafortunadamente”.

(También puedes leer sobre Sindrome del Intestino Irritable y alergias alimentarias IgG)

Experiencia con ImuPro: ¿Cómo fue el proceso?

Katherine y Max se hicieron la prueba juntos, al recibir los resultados los compararon y comenzaron un proceso valioso de acompañamiento mutuo. Ambos dejaron los posibles alimentos desencadenantes y mantuvieron su atención en los cambios que se producían en su cuerpo. Katherine nos contó: “Para mí no fue difícil porque yo he venido haciendo todos estos cambios y estos procesos para buscar qué es lo mejor para mí. Había suprimido la leche animal desde antes porque siempre he sabido que me hace daño. A mi esposo sí le fue mal. Recibimos al tiempo el examen, era divino porque comparábamos juntos. Él resultó más alérgico y él era quien estaba acostumbrado a comer de todo sin preguntárselo. Salió alérgico a la carne y era carnívoro. Fue un trabajo que a él le tocó hacer consigo mismo para convencerse de que era lo mejor para él, un proceso hermoso en el que poco a poco fue hablando consigo mismo y negociando. Nos acompañamos en el proceso, comemos juntos”.

Max por su parte nos cuenta que : “llegó el reporte y lo primero que pensé fue que era muy profesional por los detalles y la calidad de la impresión de los resultados. No son cosas superficiales, son cosas que demuestran atención a los detalles. Pensé: “Si esto es la presentación de la información, ¿cómo será el proceso de investigación de encontrar esa información?” Dejé los lácteos, la res, la mantequilla, el gluten, algunas frutas. Lo único que no dejé fueron las claras de huevo, pues tengo que escoger mis batallas. Se prueban 270 alimentos, eso también es atención al detalle. El recetario es maravilloso porque el examen no solo te dice “aquí tienes tu problema”, sino también “aquí te acompaño la solución”.

A su vez, les preguntamos en cuánto tiempo empezaron a ver los resultados. Katherine respondió: “En quince días ya mi panza dejó de inflamarse, bajé de peso, dejé de sentirme cansada y bajo el reflujo. En este momento ya estoy perfecta”. Max respondió: “Mentalmente los cambios se sintieron desde el día uno; físicamente desde la tercera semana: el peso comenzó a irse, bajé de 87kg a 82kg, la barriga bajó y la energía subió”.

El Dr. Felipe Torres nos contó que la experiencia con ImuPro de sus pacientes empieza a tener resultados a la semana, semana y media: “Ocurre algo parecido a lo que pasa con la suspensión de alcohol: hay un síndrome de abstinencia, un leve incremento de los síntomas e inmediatamente después empieza la mejoría”. También nos contó que los pacientes con artritis reumatoide o enfermedades autoinmunes les suelen salir como posibles alimentos desencadenantes la leche y el huevo: “Ellos hacen dieta y mejoran, a los tres meses retoman algún alimento y me llaman: “Doc, volvió la inflamación”. Les pregunto qué comieron y responden: “Volví a comer leche, me hizo daño, ahora no la quiero volver a ver”. Claro, volver a sentir síntomas cuando vienes mejorando durante meses hace que quieras continuar con el tratamiento”.

Desafíos:

Les preguntamos a los entrevistados qué fue lo más difícil de su experiencia con ImuPro. Todos coincidieron en que dejar los alimentos que se comen con regularidad en la comida tradicional colombiana (leche, huevos, carne, trigo, papa, arroz) puede ser difícil. La Dr. Betancur nos dijo: “El problema con las dietas colombianas es que nos volvemos sensibles a estos alimentos porque es lo que comemos todos los días desde pequeños”. Es por esto que a algunos pacientes les parece muy desafortunado dejar los alimentos a los que están acostumbrados. La doctora dice que les hace ver que “hay vida más allá del huevo y que podrán dejarlo y reemplazarlo por otra proteína. ¿Huevo vs dolor? Los pacientes usualmente prefieren sentirse bien”.

Por su parte, el Dr. Torres nos dijo: “Tradicionalmente los alimentos que salen son los que comen los pacientes con más regularidad. El paciente siente que va a desnutrirse si los deja. Por eso es tan importante hacer énfasis en que estos alimentos se pueden reemplazar sin que eso comprometa la salud del paciente”.

Otro desafío puede ser encontrar opciones para reemplazar los alimentos. Katherine nos contó sobre la experiencia de una amiga suya que también se hizo la prueba ImuPro y andaba triste por no poder comer los alimentos que le gustaban que contenían gluten. “Le di la opción de una panadería sin gluten. Ella no podía creer que había otras opciones. Cuando me encontré con ella fue muy lindo porque la encontré super consciente de la dieta, haciendo el proceso de eliminación”. Por eso también Katherine insistió en la importancia de tener la guía de un médico tratante para encontrar la mejor manera de sobrellevar los cambios en la dieta, tanto físicos como psicológicos. La Dr. Betancur también insistió en este acompañamiento: “Quitar alimentos no soluciona todo, la gran pregunta es por qué se hizo la sensibilidad a ese alimento. Hay una causa de fondo que hay que identificar. Indagar por esa causa e intentar solucionarla es un reto y por eso es importante que el médico tratante siga indagando tras el test”.

Para Max el mayor desafío es uno mismo. Nos contó que aunque ha estado siguiendo las recomendaciones, una vez volvió a comer carne de vaca. Sobre esto nos dijo: “Comí res una vez porque la mente me ganó. Hay un músculo, una fuerza muy grande de mercadeo detrás de los alimentos. Las industrias invierten en publicidad para generar necesidades a ciertos alimentos. El tema de la carne es un tema de ego: me estoy comiendo otro animal entonces soy el “super animal”. Hoy tenía ganas de un babybeef, pero me digo, ¿vale la pena? Cuando veo los 5kg que perdí en dos meses pienso: “¿quiero que eso esté en mi cuerpo tantos días?” Yo pienso este examen como una oportunidad y oportunidad es obligación. Tengo esta oportunidad de entender el trasfondo de lo que hace ImuPro, ¿por qué no intentarlo? No hubo nada complicado, fue sencillo. El éxito fue darme cuenta de que la alimentación no era un placer sino un escape: no me gustaba mi lugar entonces lo rellenaba con comida. El reto fue encontrar placer en otras cosas de la vida: el ejercicio, el trabajo, el servicio a otros, la atención prestada a la otra persona, en la lectura, dormir, etc. He eliminado cosas que me hacen daño, ahora: ¿cómo empiezo a incluir cosas que me hagan bien?”.

Beneficios:

Los beneficios que Katherine experimentó fueron evidentes: la inflamación y el cansancio disminuyeron; también bajó el reflujo y, en general, su salud mejoró notablemente. Sin embargo, enfatizó que los mayores cambios los tuvo su esposo Max quien logró bajar de peso. Él también nos contó que : “ha mejorado el sueño. Yo no era una persona que durmiera mucho. Tengo 38 años. Ahora me acuesto a las 11p.m., me levanto lleno de energía, de ganas, de buen humor, fresco, alivianado, con ganas de conquistar el mundo. Si mi cuerpo no está en una guerra interna, las noches son una maravilla y levantarse es una delicia”. (Lee sobre Alergías IgG y salud mental)

Max también nos dijo que la pandemia del COVID-19 ha sido una oportunidad para cocinar más en casa, experimentar y evitar la comida de la calle que le hace daño. Katherine reiteró que el recetario ha sido útil para ellos: “Las recetas son sencillas y fáciles, se pueden trabajar. Me gusta porque el examen también da alternativas. Ahora que estamos más en casa y nos toca cocinar nuestros propios alimentos, echo un vistazo al recetario y miro qué de ahí puedo variar para no aburrirme”.

El Dr. Torres, al hacer una evaluación de la experiencia con ImuPro de sus pacientes, concluyó: “Hay resultados incluso en enfermedades no tan comunes. Los pacientes empiezan a mejorar en el pulmón, en el cerebro, no solo digestivamente. Los pacientes niños mejoran increíblemente. Tuve una paciente de 24 años con neuropatía que, al seguir la dieta, a las dos semanas ya podía caminar y su dolor había disminuido un 50%. Los resultados son increíbles. También tuve otro paciente que solo con el cambio de dieta, siguiendo la guía de ImuPro, logró bajar 38kg, mejorar su diabetes, dolores de cabeza y deficiencias cardiaca y respiratoria”.

La Dr. Betancur nos contó sobre unos pacientes que tuvo que eran una pareja de niños pequeños (3-6  años). Tomaron el test ImuPro y se identificó una alergia IgG a los lácteos y gluten. Los suspendieron y se les mejoró la rinitis y conjuntivitis.

Consideraciones finales sobre la experiencia con ImuPro: la importancia del examen en el mundo de hoy.

El primer asunto que resaltaron los entrevistados es la particularidad y unicidad del examen. El Dr. Felipe Torres afirmó: “Estos exámenes como ImuPro y NeuroSpot no existían y brindan una especificidad más clara y amplia en el diagnóstico”. La Dr. Ana María Betancur afirmó: “El test es muy útil y es el más aproximado pues se evidencia una correlación clínica alta. Por el tipo de inmunoglobulinas que mide es muy buena herramienta. Los pacientes suelen decir: “yo sospechaba de ese alimento”. Para que el sistema inmune sea sano necesita dietas diversa. Por eso prefiero usar ImuPro”. A Katherine le alegra que: “estén trayendo este tipo de exámenes de análisis que abren la mente y permiten conocer más de uno mismo”

La segunda conclusión a la que llegaron es la importancia de diversificar en la dieta. El Dr. Torres reiteró la importancia de rotar los alimentos y cambiar lo que se come a diario. De igual forma, la Dr. Betancur hizo énfasis en esto: “Mi problema hoy en día con los superalimentos es que uno no se debe acostumbrar a nada porque el exceso de las cosas puede generar que luego ya no sean tan buenas, sobre todo proteínas o partículas muy grandes, podemos volvernos sensibles de tanto comerlas. No hacer una dieta monótona fue mi primera lección después de usar ImuPro”. Katherine nos dijo: “Estamos muy ciegos pensando que la alimentación es lo que conocemos desde chiquitos, lo que nos dan nuestros papás y lo que nos venden en el mercado y en la TV, cuando hay un sin número de cosas que podemos explorar y tener la capacidad de elegir”.

Otra conclusión que tuvieron fue la necesidad de darle a la alimentación la importancia que tiene. Katherine nos expresó: “Los alimentos son la base para todo, nuestra gasolina. Si estamos alimentándonos mal, viviremos pendientes del dolor que tenemos, en vez de estar pendiente de cómo salir a realizar nuestros proyectos, o siempre estarás de mal genio y eso puede terminar en enfermedades más graves”.

Por último, pero no menos importante, los entrevistados concluyeron, al reflexionar sobre su experiencia con ImuPro, que lo más importante es el desarrollo de conciencia frente a la alimentación que se logra tras analizar y aplicar los resultados del test. Sobre esto Katherine dijo: “Lo que sí es impresionante es que si tú consumes eso a lo que sabes que eres alérgico, tú sabes ya cuáles son las consecuencias, entonces es decisión tuya. Uno siempre puede tener la capacidad de elegir: ¿me lo cómo o no? ¿Mejor busco otra opción? Cuando te haces el examen ImuPro y tienes la prueba en sus manos y el conocimiento de qué te hace bien y qué no, ya es un trabajo contigo mismo, en el que debes decidir si sigues haciéndote daño o si quieres tomar un camino que tu cuerpo va a agradecerte y en el que tú te vas a sentir mucho mejor. Es trabajo de conciencia, de si en verdad quieres sentirte mejor. Estoy muy contenta y creo que todo el mundo debería hacerse esta prueba. Creo que teniendo esta información no podemos seguir siendo indiferentes, no podemos seguir andando como ciegos cuando de nuestra salud y alimentación se trata”.

Max también hizo énfasis en la importancia de tomar conciencia y de dar a conocer a otros su experiencia con ImuPro. Max afirmó que la globalización y las industrias de alimentos refinados y comidas rápidas han creado en nosotros necesidades que no nos hacen bien. “La manera de combatir eso es con información y desarrollo de conciencia. Por eso hay que compartir nuestras experiencias para que otros tengan la oportunidad de conocer el examen. Cuando pasan cosas buenas en la vida de uno que le permiten a uno cambiar el rumbo y enderezar el camino hacia donde uno quiere llegar, cuando siente que no puede y llegan estas ayudas, iluminaciones, mapas, como ImuPro, uno no puede quedárselos hay que compartirlos con otros. Yo lo recomiendo a todas las personas con las que hablo. Les agradezco su labor y compromiso para mejorar el bienestar de la gente”.

Recuerda que puedes empezar tu experiencia con ImuPro para acercarte a una vida más saludable y hacia el bienestar que mereces. Pregunta por ImuPro en Eurolife Colombia.